| El Cabildo subraya que la Isla mantiene a salvo la mayor parte de su riqueza natural y todo su atractivo turístico |
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Revista San Borondon, lunes, 03 de agosto de 2009 La Institución insular señala que la zona afectada por el fuego está muy acotada y el bosque canario se caracteriza, además, por su gran capacidad de regeneración. La Isla de La Palma, localizada en la parte noroccidental del Archipiélago Canario, trata de recuperar poco a poco la normalidad tras sufrir un incendio forestal "que, aunque ha encogido el corazón de sus habitantes y el de todos los canarios durante tres días, sólo se ha cebado con una pequeña parte de su amplio y rico territorio forestal", se indica desde el Cabildo. El nombre de Fuencaliente y Villa de Mazo, los dos municipios más castigados por el incendio que ha truncado la paz veraniega de esta tranquila isla de origen volcánico, han dado la vuelta al mundo. "Sin embargo, la Isla Bonita o Isla Verde, como también se conoce a La Palma, se despierta poco a poco de esta pesadilla y la armonía de sus mares de lava con sus frondosos bosques será la imagen que pronto vuelva a circular por el mundo", insiste el Cabildo. "Puede resultar extraño oírlo, pero en esta Isla nos hemos acostumbrado a los incendios forestales. Lo inédito de esta ocasión ha sido el que haya afectado a tanta propiedad privada y vivienda, sobre todo en el sur de la Isla, pero afortunadamente nunca ha peligrado la integridad física de los ciudadanos, ni de los turistas que nos visitan", continúa el comunicado remitido desde la Institución insular.En la nota, se expone que la Palma es "una isla en la que reina la normalidad, en la que sus núcleos turísticos, zonas comerciales y de ocio, hoteles, apartamentos y casas rurales, excepto las situadas en el epicentro del incendio, como es obvio, no han sufrido ningún tipo de peligrosidad, ni tan siquiera el Hotel Teneguía Princess, en la costa de Fuencaliente, que funciona al 100 por cien de sus servicios". Poseedora de un Parque Nacional, La Caldera de Taburiente, la declaración de la totalidad de su territorio como Reserva Mundial de la Biosfera y su amplia red de senderos "convierten a La Palma en un lugar atractivo para disfrutar de sus extraordinarias bellezas naturales y de la hospitalidad de su pueblo", se expone desde el Cabildo. Se recuerda, asimismo, que la vegetación canaria tiene una gran capacidad de regeneración. "Testigo de esta afirmación es el paisaje verde que volvió a reinar en los montes de Gran Canaria y Tenerife sólo un año después de que varias zonas de estas islas se vieran dañadas por los incendios forestales que se desataron en julio de 2007. Incluso aquellas áreas donde el fuego atacó con mayor virulencia en poco tiempo recuperaron su esplendor natural". En La Palma "ocurrirá lo mismo", dice el Cabildo, que subraya que las 2.000 hectáreas de masa forestal dañadas por el incendio "en pocos años volverán a teñirse de verde, porque los pinos endémicos de Canarias, que son los que mayoritariamente componen los bosques afectados, tienen una recuperación rápida". Prosigue el Cabildo remarcando que Canarias es "uno de los lugares del mundo de mayor diversidad biológica y su belleza natural y paisajística convierten al Archipiélago en un refugio de exuberantes bosques y extraordinarias bellezas naturales en medio del Atlántico". El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente se caracteriza por ser un enorme circo de ocho kilómetros de diámetro con aspecto de caldera, donde múltiples erupciones volcánicas, grandes deslizamientos, la fuerza erosiva del agua y el tiempo han ido modelando su geomorfología, convirtiéndola en un escarpado paisaje con casi 2.000 metros de desnivel, "un paisaje que corta la respiración de los miles de visitantes que cada año se acercan a esta isla". La Isla cuenta ya con más de 1.000 kilómetros de senderos señalizados con sus correspondientes colores identificativos y paneles de información, pudiendo así reconocer fácilmente las diferentes categorías de senderos GR (sendero de Gran Recorrido), PR (senderos de pequeño recorrido) y SL (senderos locales). Destacan los senderos de las zonas del Parque Nacional de La Caldera de Taburiente y los del Bosque de Laurisilva de Los Tilos, de obligada visita tanto para los amantes del senderismo como para cualquier otra persona que le guste mínimamente la naturaleza. En los últimos años, la declaración de la totalidad de la Isla como Reserva de la Biosfera ha reforzado todavía más las medidas de protección de la riqueza natural de La Palma, "convirtiéndola así en un paraíso verde que el fuego de los últimos días apenas ha alcanzado a dañar".
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